Vinculan a proceso a 13 militares por homicidio de dos niñas en Sinaloa
Badiraguato, 09 de abril de 2026.- Un juez de control vinculó a proceso a 13 elementos del Ejército Mexicano por el homicidio de Leidy y Alexa, de 11 y 7 años de edad, así como por la tentativa de homicidio de otros cuatro integrantes de su familia. La resolución fue emitida el 6 de abril por el juez Josué Noé Egure Yáñez, adscrito al Centro de Justicia Penal Federal con sede en Los Mochis, quien imputó los delitos de homicidio calificado y homicidio calificado en grado de tentativa.
Los hechos ocurrieron el 6 de mayo de 2025 en la comunidad de La Cieneguilla, cuando la familia transitaba en una camioneta con dirección a la escuela. De acuerdo con el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez (Centro Prodh), al percatarse de que el camino estaba bloqueado, la familia retornaba hacia su casa cuando “sin previo aviso o justificación alguna, un convoy de tres vehículos del Ejército que circulaba en el otro carril abrió fuego en contra del vehículo”.
Fuentes periodísticas indican que el convoy militar disparó en más de cien ocasiones contra la unidad familiar. Leidy y Alexa murieron en el acto, mientras que dos adolescentes de 14 y 12 años, junto con dos adultos, sobrevivieron al ataque. Inicialmente, las autoridades anunciaron que se trató de un enfrentamiento, versión que nunca fue desmentida ni corregida públicamente.
El 31 de marzo pasado, las víctimas fueron notificadas de la ejecución de diversas órdenes de aprehensión en contra de los 13 militares. Durante la audiencia, agentes de la Fiscalía Especial de Investigación y Litigación de Casos Complejos presentaron pruebas que, según el Centro Prodh, acreditaban “el uso letal de la fuerza de forma injustificada”, calificando los hechos como una “actuación dolosa”.
El organismo defensor señaló que “los elementos castrenses cuentan con adiestramiento y formación en el uso de la fuerza y existía una alta previsibilidad del resultado letal que ocasionaría el accionar sus armas en contra de la camioneta en la que transitaba la familia”. Por su parte, la defensa de los militares argumentó que los hechos ocurrieron en “un contexto de violencia en el estado”, descrito como uno de los más peligrosos del país debido a la disputa entre carteles de la droga.
La familia de las menores ha denunciado ante las instancias correspondientes “el uso ilegítimo y arbitrario de la fuerza”. Mientras la justicia federal avanza con este caso, se informó que la jurisdicción militar abrió una investigación paralela sobre los mismos hechos. El Centro Prodh expresó que “la expectativa es que todas las instituciones estén a la altura del desafío que implica garantizar verdad y justicia en el homicidio de dos niñas a manos de elementos castrenses”.










































