Crisis de desapariciones en México: hallazgos macabros, búsqueda familiar y hostigamiento a defensores
Ciudad De México, 25 de marzo de 2026.- La crisis de desapariciones en México mostró este fin de semana sus facetas más crudas con el hallazgo de restos humanos en Jalisco y Sonora por parte de colectivos de búsqueda, la liberación de siete electricistas retenidos en San Luis Potosí y nuevas denuncias de hostigamiento contra defensores de derechos humanos, todo ello en un contexto de discrepancias entre las cifras oficiales y la realidad reportada por las familias.
En Tequila, Jalisco, integrantes del colectivo Buscando Corazones denunciaron el descubrimiento de restos óseos calcinados, posibles indicios de disolución con ácido y objetos personales en el cerro del Totole. Ivonne Gutiérrez, coordinadora del grupo, señaló que las autoridades no mantienen resguardado el sitio, lo que pone en riesgo la preservación de evidencias. Este hallazgo se suma a la gravedad que vive la entidad, donde se han detectado crematorios clandestinos y fosas en diversos puntos.
Mientras tanto, en Hermosillo, Sonora, Ceci Flores, madre buscadora, aseguró haber localizado los restos de su hijo en la carretera 26, kilómetro 46. Aunque la identidad completa del occiso y la confirmación oficial mediante pruebas de ADN siguen pendientes, el hallazgo refleja la labor constante de las familias que suplen la inacción institucional para encontrar a sus seres queridos.
En el ámbito de las desapariciones recientes, el Gabinete de Seguridad difundió un comunicado afirmando que todas las personas reportadas como no localizadas en Quintana Roo entre el 6 y el 13 de marzo se encuentran en sus hogares y no existe evidencia de delito alguno. Esta declaración contrasta con la percepción de crisis y los reportes periodísticos que mantienen la alerta sobre la seguridad en la región, donde se atendieron 20 solicitudes de Alerta Amber según datos de las autoridades.
La violencia y la impunidad también golpearon a las organizaciones civiles. El Centro de Derechos Humanos Fray Matías de Córdova denunció un segundo allanamiento y robo en sus instalaciones en Tapachula, Chiapas, ocurrido el 22 de marzo. La organización calificó la situación como un riesgo inminente y criticó la inacción de las autoridades para prevenir estos ataques, que se suman a las intimidaciones reportadas contra el periodista Rolando Sánchez Quintero en Guerrero.
En San Luis Potosí, siete electricistas que habían desaparecido en Matehuala fueron localizados con vida. Un electricista que pidió anonimato declaró a medios que el grupo fue interceptado por un grupo criminal con el fin de reclutarlos y permanecieron retenidos más de dos días. Para su liberación, se desplegó un operativo con 600 agentes en la zona, evidenciando la capacidad de respuesta estatal cuando la presión mediática es alta.
La situación de las familias de policías desaparecidos en Torreón, Coahuila, sigue estancada. Cristian Castro Cigala, representante legal del colectivo correspondiente, informó que mantienen pláticas con el Ayuntamiento para lograr pensiones para los familiares, pero el municipio argumenta que no existe una forma jurídicamente posible para integrarlos al fondo de pensiones. Este obstáculo administrativo deja en vulnerabilidad a quienes buscan justicia y soporte económico tras la pérdida de sus seres queridos.
El panorama nacional sigue siendo desolador. En Yucatán se registran 297 personas desaparecidas hasta finales de 2025, mientras casos como el de Matías Eliam Padilla Ávila, sustraído por su padre, permanecen sin resolución clara. La multiplicidad de frentes abiertos, desde hallazgos forenses hasta ataques a defensores, confirma que la maquinaria de la desaparición y la obstrucción de la justicia continúan operando en diversas regiones del país.







































