Ceci Flores anuncia hallazgo de restos óseos en Hermosillo; aguardan pruebas de ADN para confirmar identidad
Hermosillo, 25 de marzo de 2026.- La activista Cecy Patricia Flores Armenta, conocida como Ceci Flores, anunció el hallazgo de restos óseos en un predio rural de Hermosillo que podrían corresponder a su hijo Marco Antonio Sauceda Rocha, desaparecido desde mayo de 2019. El descubrimiento se registró este martes en el kilómetro 46 de la carretera 26, donde la Fiscalía General de Justicia del Estado de Sonora (FGJES) confirmó la presencia de material óseo, aunque precisó que se requieren pruebas de ADN y peritajes forenses para validar la identidad de los fragmentos.
A través de sus redes sociales, Flores Armenta difundió un video en el que sostiene uno de los huesos encontrados y expresa su dolor por no haber localizado un cuerpo completo. “Hoy localicé a mi niño en la carretera 26 Km 46, en Hermosillo, Sonora, y más que nunca se siente la fatiga. Abrazo tus restos, es lo que me queda, es lo que me dejaron”, escribió la líder del colectivo Madres Buscadoras de Sonora. En su mensaje, señaló que los restos estaban dispersos, posiblemente debido a la acción de animales en la zona con el paso del tiempo.
La Fiscalía estatal emitió un comunicado oficial confirmando el hallazgo en el área rural de Hermosillo, pero mantuvo la cautela respecto a la atribución de los restos. El organismo indicó que el proceso de identificación mediante análisis genéticos tomará aproximadamente un par de semanas. Esta postura contrasta con la certeza expresada inicialmente por la madre buscadora, quien en declaraciones a medios afirmó que agentes de la institución le informaron que los restos correspondían a su hijo, aunque posteriormente reconoció la necesidad de esperar la confronta científica definitiva.
Marco Antonio Sauceda Rocha fue privado de la libertad el 4 de mayo de 2019 en Bahía de Kino, Sonora, por un grupo armado. Su desaparición marcó el inicio de la labor de Ceci Flores como buscadora, actividad que ha extendido a otros casos, incluyendo la de su otro hijo, Alejandro Guadalupe Islas Flores, desaparecido en 2015 en Sinaloa. Durante los últimos siete años, la activista ha encabezado brigadas de rastreo en diversos puntos del país, convirtiéndose en una figura central del movimiento de búsqueda de personas desaparecidas en México.
En el video difundido, Flores expresó que, tras años de búsqueda y ayuda a otras familias para localizar a responsables de desapariciones, sentía que merecía encontrar el cuerpo completo de su hijo. “Creo que por todo lo que yo he hecho… creo que por lo mínimo yo merecía encontrar un cuerpo completo, pero lamentablemente no, solamente he encontrado huesos dispersos”, dijo con voz quebrada. Pese a la fragmentación de los restos, la activista reiteró su compromiso de trabajar en el sitio y cumplir su promesa de encontrarlo: “Vámonos a casa hijo, de donde nunca tuviste que partir, he cumplido mi promesa de encontrarte”.
El hallazgo ocurre en un contexto de alta incidencia de desapariciones en Sonora, donde colectivos de madres han realizado búsquedas independientes ante la lentitud de las investigaciones oficiales. Mientras se realizan los trámites forenses, la familia y el colectivo mantienen la expectativa de que las pruebas de ADN brinden el cierre definitivo que permita confirmar si los fragmentos óseos pertenecen efectivamente al joven desaparecido hace casi siete años.

















































