Reactiva gobierno estímulo fiscal al IEPS para gasolinas y diésel ante alza del petróleo
Por Redacción
Ciudad De México, 21 de marzo de 2026.- El Gobierno de México reactivó este viernes el estímulo fiscal al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) para las gasolinas Magna, Premium y el diésel, con el objetivo de amortiguar el encarecimiento global del petróleo derivado de tensiones bélicas en Medio Oriente. La determinación, publicada en el Diario Oficial de la Federación (DOF) la tarde del 20 de marzo, entra en vigor este 21 de marzo y tendrá una vigencia del 21 al 27 de marzo de 2026.
De acuerdo con los datos oficiales, el estímulo aplicado para la gasolina Magna es de 24.08 por ciento, lo que equivale a 1.61 pesos por litro. Para la gasolina Premium, el porcentaje es de 7.47 por ciento (0.42 pesos por litro), mientras que para el diésel se establece un estímulo de 61.80 por ciento, representando 4.55 pesos por litro. Esta medida marca el retorno del mecanismo de protección tras casi un año sin aplicación, ya que no se había activado desde mediados de marzo de 2025.
Edgar Amador, secretario de Hacienda y Crédito Público (SHCP), destacó que el sector público absorberá el impacto financiero de estos estímulos. El funcionario subrayó que la decisión busca garantizar la estabilidad de los precios en los combustibles y proteger la economía de las familias mexicanas frente a la volatilidad del mercado energético internacional.
La reactivación del estímulo responde directamente al incremento en los costos del crudo a nivel mundial, provocado por el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán en la región del Golfo Pérsico, lo cual ha generado preocupación sobre el suministro energético global. Ante este escenario, la presidenta Claudia Sheinbaum ha afirmado que su administración cuenta con los mecanismos fiscales necesarios para evitar alzas abruptas en los combustibles.
La publicación en el DOF formaliza la instrucción de la SHCP para aplicar estos descuentos fiscales durante la semana indicada. Con esta acción, el ejecutivo federal busca mantener el control en los precios finales al público, evitando que las fluctuaciones internacionales se transfieran inmediatamente al consumidor doméstico.















































