Lamine Yamal condena cánticos islamófobos en partido España-Egipto; Mossos abren investigación
Cornellà-El Prat, 01 de abril de 2026.- Durante el partido amistoso entre las selecciones de España y Egipto disputado en el RCDE Stadium, se corearon cánticos islamófobos desde las gradas, lo que provocó la indignación del jugador Lamine Yamal y la apertura de una investigación por parte de los Mossos d’Esquadra.
Se escuchó el cántico “el que no bote es musulmán” a los diez minutos de la primera parte y en otros momentos del encuentro. Además, hubo pitidos durante la interpretación del himno egipcio al inicio del juego. Ante los hechos, Lamine Yamal, jugador del FC Barcelona y de la selección española, expresó su rechazo en redes sociales.
“Yo soy musulmán, alhamdulillah (gracias a Dios). Ayer en el estadio se escuchó el cántico de ‘el que no bote es musulmán’. Sé que iba por el equipo rival y no era algo personal contra mí, pero como persona musulmana no deja de ser una falta de respeto y algo intolerable”, señaló Yamal. El futbolista añadió: “Usar una religión como burla en un campo os deja como personas ignorantes y racistas” y enfatizó que “el fútbol es para disfrutarlo y animar, no para faltar al respeto a la gente por lo que es o en lo que cree”.
Las autoridades han iniciado acciones frente a los incidentes. Los Mossos d’Esquadra han abierto una investigación por los cánticos islamófobos y xenófobos. Por su parte, el delegado del Gobierno en Cataluña, Carlos Prieto, lamentó que el partido se viera “manchado de forma vergonzosa por cánticos racistas de un sector de personas” y confirmó que se transmitió a los organizadores la necesidad de activar los protocolos pertinentes, “cuestión que se produjo”.
Durante el descanso, se mostró un mensaje en el videomarcador del estadio recordando que la ley prohíbe y sanciona actos violentos, xenófobos, homófobos o racistas. Sin embargo, el conseller de Deportes de la Generalitat de Cataluña, Berni Álvarez, expresó su “profunda indignación” y lamentó la tardanza en la activación de dichos protocolos. Álvarez declaró que durante el intermedio se dirigió a responsables de la Real Federación Española de Fútbol y de la Federación Catalana de Fútbol para exigir la activación de los mecanismos, advirtiendo: “Les hice saber que tenían que activarlos y que, de no hacerlo, me marcharía”.
El RCD Espanyol condenó “enérgicamente el comportamiento racista” registrado durante el partido, aunque calificó de “injusto, excesivo y desproporcionado atribuirlo” a la afición del club en su totalidad. Cabe señalar que Lamine Yamal fue el jugador más ovacionado de España cuando la megafonía anunciaba el once inicial y fue reemplazado al descanso, un cambio que estaba pactado previamente con el seleccionador Luis de la Fuente.














































