Fragmentación política en Perú se define por el antivoto al fujimorismo y a la izquierda radical
Ciudad De México, 31 de mayo de 2026.- Dos experiencias históricas dividen a los peruanos en facciones irreconciliables que se definen por el antivoto, según un análisis de la situación política en el país sudamericano. Por un lado se encuentra la dictadura de Alberto Fujimori, caracterizada por su naturaleza antidemocrática, corrupta, deshonesta, amoral y criminal, sumada a la obsesión de su hija Keiko por ser presidente. Por otro, la terrible experiencia de cerca de 10 años de terrorismo y violencia de extrema izquierda perpetrada por Sendero Luminoso y el MRTA.
En las elecciones de este año, el voto popular otorgó 17 por ciento a la llamada mafia populista de derecha de Keiko Fujimori y 12 por ciento a la alianza populista de izquierda de Roberto Sánchez. El antivoto en ambos casos supera el 40 por ciento. Keiko Fujimori ha perdido en tres ocasiones anteriores: contra Ollanta Humala, Pedro Castillo y Pedro Pablo Kuczynski.
De cara a la segunda vuelta que se realizará el 7 de junio, la última encuesta indica un escenario de 36 por ciento a favor de Keiko Fujimori y 30 por ciento para Sánchez. En caso de que Keiko Fujimori gane, cuenta con un apoyo importante en las cámaras, por lo que se considera blindada y no podría ser vacada; sin embargo, no llega a contar con los votos propios necesarios para cambiar la Constitución.
Por el contrario, Roberto Sánchez tiene sólo 14 representantes, lo que lo coloca en una posición débil donde fácilmente podría ser vacado. En ese supuesto, asumiría el cargo la primera vicepresidenta, la abogada Analí Márquez Huanca.
El análisis recuerda el precedente de Dina Boluarte, quien fue la primera vicepresidenta de Pedro Castillo y elegida popularmente, pero terminó totalmente controlada por el Congreso y finalmente vacada por orden de Keiko Fujimori.











































