El fútbol: entre la pasión global, los negocios y su impacto en México
Ciudad De México, 23 de junio de 2026.- El fútbol se define como un deporte simple que despierta pasiones, genera negocios y crea entusiasmo y alegría a nivel mundial. Equipos como el Real Madrid y el Barcelona son adorados internacionalmente, contando con seguidores en prácticamente todo el mundo, mientras que en México las historias del Guadalajara contrastan con el América y, últimamente, los Tigres convierten a sus aficionados en verdaderos leones en defensa de sus colores.
Este fenómeno trasciende fronteras y estratos sociales; en Argentina, por ejemplo, existen grupos definidos por su afiliación, donde Boca Juniors es querido por los pobres y River Plate es preferido por los ricos. La historia del deporte ha dejado héroes inolvidables como Pelé en Brasil, y Maradona y Messi en Argentina. Millones de niños en el mundo entienden el deporte como fútbol debido a su facilidad y sencillez, lo que permite jugarlo de manera rudimentaria.
Incluso en Estados Unidos, donde el básquetbol, el béisbol y el fútbol americano dominan la popularidad, el espacio del soccer se abre inexorablemente. Sin embargo, el fútbol también es una empresa; la FIFA dicta reglas, define lugares, proyecta campeonatos y castiga o premia a naciones. Actualmente, países ricos como Arabia Saudita y Dubái compran a la FIFA el derecho de albergar eventos internacionales, mientras Europa se llena de jugadores internacionales que salen de sus países en busca de gloria y África presenta una dura batalla con la agilidad de sus jóvenes contra contendientes añosos.
La organización de un evento en tres países exige de la FIFA una estructura férrea. En este contexto, la FIFA está presente en México, nación que ya vivió dos veces antes el campeonato mundial. Se recuerda que el mundial previo en México tuvo el efecto de sanar heridas políticas importantes, como el imborrable 68. No obstante, el México actual sortea retos sociales y políticos, incluyendo marchas por desaparecidos, manifestaciones de maestros y la presión de Estados Unidos en su lucha contra el narcotráfico.
En el contexto actual, en territorio mexicano se juegan solo trece partidos del mundial. Un hecho destacado ocurre en Tijuana, donde el fútbol toca espacios mundiales debido a que el equipo de Irán aparece en la ciudad por efectos de la guerra entre Irán, Estados Unidos e Israel; la selección jugará utilizando como sede base el espacio de los Xolos, situación que pone a la región en el mapa.
Sobre la relevancia cultural del deporte, José Galicot señaló: “Si no sabes de futbol, amigo lector, eres un ignorante; si no reconoces un escudo de un equipo en una gorra, eres un ignorante, y si no amas militando al Real Madrid o te mortificas por el dolor de Brasil cuando perdió contra Alemania en el torneo de Río, no sabes futbol y no saberlo es vergonzoso, pues cualquier joven de 18 años para arriba te puede describir todos los juegos de esa serie y de otras más históricas”.












































