Debate por costos del Mundial 2026: Nueva Jersey exige a la FIFA mientras en México critican prioridades y celebran acciones sociales
Ciudad De México, 28 de mayo de 2026.- La tensión financiera y social alrededor de la Copa Mundial FIFA 2026 se intensifica en ambos lados de la frontera. Mientras la gobernadora de Nueva Jersey, Mikie Sherrill, exige que la FIFA contribuya a los costos del evento en Estados Unidos, en México se desarrollan iniciativas para llevar el fútbol a comunidades fuera de las sedes oficiales, al tiempo que sectores críticos cuestionan las prioridades del gobierno federal.
En Estados Unidos, el estadio MetLife, ubicado en East Rutherford, Nueva Jersey, será sede de ocho juegos, incluyendo la final. Sin embargo, la gobernadora Sherrill denunció que heredaron un acuerdo donde la FIFA proveerá cero dólares por transporte durante la Copa, mientras el estado deberá pagar unos 48 millones de dólares para movilizar a los aficionados de forma segura. “La FIFA debería pagar por el transporte, pero si no lo hacen no voy a dejar que Nueva Jersey tenga que hacerlo”, afirmó la mandataria.
Sherrill resaltó la disparidad económica del evento: “La FIFA ganará 11 mil millones de dólares. No voy a dejarle ese cargo por años a los ciudadanos que usan el transporte”. Ante esto, la junta de directores del transporte estatal aprobó por unanimidad fijar precios que cubran “cualquiera y todos los costos”. Se considera cobrar 100 dólares por tickets de tren a los fanáticos para el trayecto desde la estación New York Penn al estadio, cuando la tarifa estándar es de 12.90 dólares. Kris Kolluri, CEO de NJ Transit, declaró que la medida no afectará a usuarios regulares, sino a los seguidores de la FIFA.
En contraste con la disputa financiera al norte, en el municipio de Ecatepec, Estado de México, el ayuntamiento se sumó a la campaña Tequios por la Tierra y Murales Mundialistas. La presidenta municipal, Azucena Cisneros Coss, encabezó una jornada de limpieza, reforestación y la pintura de 200 murales en la avenida Ignacio Pichardo Pagaza. Estas actividades forman parte del Mundial Social, iniciativa que busca que el torneo no se limite a las sedes oficiales de Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, sino que llegue a los 32 estados del país.
“Que sepa nuestra Presidenta que todas las iniciativas que tienen que ver con atención a las causas desde aquí las estamos impulsando, replicando, multiplicando en muchos espacios”, dijo Cisneros Coss sobre las acciones locales. Paralelamente, agencias mexicanas como Vuela Global y 360 Media presentaron el show de luces ‘Despertar del Coloso’ para la reapertura del Estadio Banorte. El espectáculo, dirigido a más de 80 mil aficionados, utilizó 87 mil pulseras LED con tecnología canadiense PixMob y se realizó con el apoyo de 350 personas en solo tres semanas de trabajo.
Alejandra González Anaya, involucrada en la producción, describió la logística como una “labor titánica” debido al contratiempo: “En la entrega de espectáculos masivos siempre hay mucho estrés porque se trabaja a contrarreloj y contra mucha adversidad. En este caso, sobre todo la última fase de ejecución, se hizo en tres semanas, algo que toma tres meses o más”.
No obstante, persisten críticas hacia la gestión federal. El Semanario ZETA señala que a Zoé Robledo le interesa más el próximo mundial de balompié que problemas de salud pública, como la falta de medicinas esenciales en clínicas del IMSS-ISSSTE. La publicación afirma que el gobierno en turno relaciona todo con el fútbol: inteligencia artificial, robótica, internet, trabajo y regocijo. Además, reportes previos de la periodista Peniley Ramírez indicaron que la FIFA condicionó contratos “más que leoninos” a las ciudades sede mexicanas, operando casi como un “cheque en blanco” sin pagar impuestos, y que la Ciudad de México creó un Fondo Mixto de Promoción Turística con un esquema de financiamiento poco transparente para obra pública.
En el ámbito deportivo internacional, Rudi Völler, director deportivo de la Selección de Alemania, pidió a sus jugadores evitar declaraciones políticas durante el torneo. Aunque aclaró que no hay prohibición ni “ley del silencio”, expresó: “Si alguien desea hacerlo, es libre de hacerlo antes del torneo. Pero si no ocurrió hasta este momento, en general no debería empezar a suceder ahora”. Völler confirmó que no habrá formación especial para medios antes del torneo en Norteamérica, a diferencia de lo ocurrido antes de Qatar 2022.
















































