México traslada 37 reos a Estados Unidos en operativo conjunto contra el crimen organizado
Por Redacción
Ciudad de México, 20 de enero de 2026. El gobierno de México confirmó este lunes el traslado de 37 reos mexicanos a territorio estadounidense, como parte de un acuerdo bilateral de cooperación en materia de seguridad y justicia penal. Los internos, todos con condenas por delitos relacionados con narcotráfico, tráfico de personas y delincuencia organizada, fueron entregados a autoridades de la DEA y el Departamento de Justicia de Estados Unidos en un operativo coordinado en el puente fronterizo de Ciudad Juárez-El Paso.
Según un comunicado conjunto de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) y la Fiscalía General de la República (FGR), los 37 reos cumplían sentencias en penales de alta seguridad en Jalisco, Sinaloa, Chihuahua y Ciudad de México. Entre ellos destacan miembros de células del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y del Cártel de Sinaloa, condenados por delitos como fabricación y trasiego de fentanilo, lavado de dinero y homicidio.
El traslado se realizó bajo el marco del Tratado de Extradición México-Estados Unidos (1978) y del Acuerdo de Cooperación en Materia Penal actualizado en 2025. Las autoridades mexicanas indicaron que los reos ya habían agotado sus procesos judiciales en México y que su entrega responde a solicitudes formales de extradición pendientes desde hace años, aceleradas por la presión de la administración Trump para combatir el flujo de fentanilo.
El secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, destacó que la operación es “un mensaje claro de colaboración bilateral sin comprometer la soberanía nacional”. La presidenta Claudia Sheinbaum agregó en conferencia matutina que “México no negocia su territorio ni su independencia, pero sí coopera en la lucha contra el crimen transnacional”.
El gobierno estadounidense, a través del fiscal general Merrick Garland, agradeció la entrega y anunció que los reos serán procesados por cargos federales adicionales en cortes de California, Texas y Arizona, donde podrían enfrentar penas de hasta cadena perpetua. Fuentes de la DEA indicaron que varios de los trasladados son considerados “objetivos de alto valor” por su participación en rutas de fentanilo hacia Estados Unidos.
El traslado generó reacciones mixtas: organizaciones de derechos humanos como México Unido Contra la Delincuencia cuestionaron si se respetaron los derechos procesales de los internos, mientras que analistas de seguridad ven el movimiento como una señal de mayor alineación México-EE.UU. en el tema del narcotráfico ante las amenazas de intervención militar de Trump.
Las autoridades mexicanas no revelaron los nombres de los 37 reos por razones de seguridad y proceso judicial, pero confirmaron que la operación se realizó sin incidentes y bajo estrictas medidas de seguridad. Se espera que en las próximas semanas se anuncien más entregas similares como parte del paquete de cooperación anunciado en la reciente reunión bilateral.


















































