Keiko Fujimori asumirá la presidencia de Perú tras una victoria cerrada
Lima, 04 de julio de 2026.- Keiko Fujimori asumirá la presidencia de Perú el próximo 28 de julio de 2026, tras vencer al izquierdista Roberto Sánchez con 50.13% de los votos frente a 49.86%. La diferencia entre ambos candidatos fue de menos de 50 mil sufragios en una elección que marca el retorno al poder de un apellido que, según la redacción del artículo de 24-horas.mx, “desde hace tres décadas despierta adhesiones y rechazos casi por igual”.
Fujimori, quien encabezó el partido Fuerza Popular, gobernará hasta 2031 un país que la fuente describe como “dividido, azotado por el crimen y con crónica inestabilidad institucional”. Desde 2016, Perú ha tenido ocho presidentes y su Congreso conserva amplias facultades para destituir al Ejecutivo, escenario en el que Fuerza Popular carece de mayoría propia.
La campaña electoral estuvo dominada por el crimen organizado. En 2025 se registraron 26 mil 500 denuncias por extorsión en Perú, una cifra nueve veces mayor a la de cinco años atrás. Ante este contexto, Fujimori promete “mano dura”: militarizar calles y cárceles, y expulsar a los migrantes indocumentados. Esta propuesta llama la atención en una dirigente descendiente de inmigrantes, pero su discurso distingue entre la migración histórica que se integró al país y la irregular, que asocia con la criminalidad, señalamiento dirigido sobre todo a parte de los 1.6 millones de venezolanos residentes.
Keiko Fujimori nació en Lima en 1975 y pertenece a la comunidad nikkei, descendientes de emigrantes japoneses. Aunque suele identificársele como “japonesa”, la fuente aclara su origen local. Sus abuelos paternos, Kintaro Fujimori y Mutsue Inomoto, llegaron desde Kawachi, en la prefectura de Kumamoto, a inicios del siglo XX, mientras que su madre, Susana Higuchi, también descendía de japoneses. Su padre, Alberto Fujimori, fue en 1990 el primer presidente peruano de ascendencia nipona y gobernó hasta el año 2000.
El legado de Alberto Fujimori, quien murió en 2024, divide a la sociedad peruana. Para sus simpatizantes, rescató al país de la hiperinflación y derrotó a las guerrillas que desangraron a Perú en los años ochenta y noventa. En contraste, sus detractores recuerdan el autogolpe de 1992 y sus condenas por corrupción y crímenes de lesa humanidad. Keiko Fujimori fue primera dama a los 19 años tras el divorcio de sus padres y pasó más de un año en prisión preventiva por el caso Odebrecht.
En el ámbito internacional y económico, la presidenta electa busca estrechar lazos con Estados Unidos y atraer inversión privada. La economía peruana creció 3.4%, aunque la fuente indica que el dato está incompleto. El desafío inmediato será gobernar un país fragmentado bajo una estructura institucional que ha visto una alta rotación de mandatarios en la última década.














































