A 32 años del asesinato de Colosio, Mario Aburto sigue en prisión mientras defensa espera resolución judicial
Tijuana, 24 de marzo de 2026.- A 32 años del asesinato de Luis Donaldo Colosio Murrieta, ocurrido el 23 de marzo de 1994 durante un mitin de campaña en Lomas Taurinas, el Partido Revolucionario Institucional (PRI) realiza homenajes nacionales mientras el caso legal de Mario Aburto Martínez, declarado autor material y condenado a 45 años, permanece pendiente de resolución en la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN).
Mario Aburto Martínez cumple 32 años en prisión. Según el criterio legal establecido en 2023 por un tribunal federal, la sentencia original fue anulada al considerar que debió aplicarse el Código Penal de Baja California, que establece una pena máxima de 30 años. Bajo este nuevo criterio, Aburto habría cumplido su condena en 2024.
La Fiscalía General de la República (FGR), a cargo de Alejandro Gertz Manero, impugnó el fallo del tribunal federal, llevando el caso ante la SCJN. La defensa de Aburto, encabezada por el abogado Jesús González Schmal, alega tortura durante el proceso y ha señalado que prevé acudir a instancias internacionales si no se confirma la liberación de su cliente.
El dirigente nacional del PRI, Alejandro ‘Alito’ Moreno, participa en las conmemoraciones del aniversario, mientras militantes priistas de Baja California, entre ellos Eva Baeza, Bernardo Saldaña Téllez, Miguel Valadez, Édgar Moreno y Luis López Moctezuma, se suman a los homenajes en la región.
Bernardo Saldaña Téllez, presidente de la Fundación Colosio, toma parte en las actividades de recordación. Laura Colosio, hermana del excandidato presidencial, también está involucrada en las conmemoraciones que se realizan en Tijuana y a nivel nacional durante el 23 y 24 de marzo de 2026.
El caso de Mario Aburto mantiene expectativa sobre la resolución pendiente en el sistema judicial mexicano, mientras el PRI mantiene su posición de homenaje anual al político sonorense que fue candidato presidencial en 1994 y cuya muerte marcó un punto de inflexión en la historia política contemporánea de México.
















































