Hallan restos óseos y horno crematorio en funeraria de Iguala mientras indagan pérdida de videos judiciales
Por Redacción
Iguala, 22 de marzo de 2026.- Durante una inspección realizada el 21 de marzo de 2026 en la funeraria Ángel de Iguala, autoridades federales encargadas de las búsquedas localizaron una bolsa con restos óseos humanos datados de 2014 y un horno crematorio clandestino. Este hallazgo se produce en un contexto de múltiples líneas de investigación activas respecto a la desaparición forzada de los 43 normalistas de Ayotzinapa, ocurrida hace más de 11 años.
En paralelo al descubrimiento en la funeraria, se reportó la detención de Blanca María del Rocío Estrada Ortega, identificada como visitadora del Tribunal Superior de Justicia de Guerrero. La autoridad la vincula con la presunta pérdida de videos clave para el caso, aunque no se han especificado los cargos precisos ni el contenido probatorio exacto de dichas grabaciones.
Asimismo, las autoridades han detenido a Ubaldo Segura Pantoja, un líder social vinculado al movimiento por los 43 normalistas. La investigación actual no establece una conexión directa entre su detención y las otras dos líneas de trabajo (la inspección en la funeraria y la pérdida de videos), sugiriendo que podría tratarse de un hecho paralelo o relacionado de manera indirecta con el caso principal.
Las investigaciones se desarrollan bajo la supervisión de funcionarios federales, incluyendo a Mauricio Pazarán, titular de la UEILCA, y Arturo Medina, subsecretario de Derechos Humanos, Población y Migración y presidente de la Covaj. También participa Claudia Galindo, secretaria técnica de la Covaj, así como madres y padres de los normalistas, estudiantes de la normal de Ayotzinapa y organizaciones de derechos humanos.
Abel Barrera Hernández, director del Centro de Derechos Humanos de La Montaña Tlachinollan, figura entre las organizaciones involucradas en el seguimiento de estos hechos. Hasta el momento, no se ha confirmado la relación directa entre los restos óseos hallados en la funeraria y el caso Ayotzinapa, limitándose las autoridades a indicar que se indaga dicha conexión.
Estos eventos marcan una nueva fase en las búsquedas e investigaciones sobre el caso, donde convergen hallazgos forenses, acciones contra funcionarios judiciales por la desaparición de evidencia y detenciones de actores sociales, más de una década después de los hechos originales.

















































