Acreedores con garantías prendarias bloquean subasta de AHMSA mientras crecen sentencias laborales

Por Redacción

Ciudad de Mexico, 16 de marzo de 2026.- Acreedores con garantías prendarias, encabezados por Cargill y Banco Afirme, han bloqueado el proceso de subasta de los activos de Altos Hornos de México (AHMSA), paralizando la posibilidad de pagar una deuda total que supera los 45 mil millones de pesos, según consta en expedientes judiciales. Mientras tanto, continúan llegando sentencias firmes de tribunales laborales que condenan a la empresa y a su subsidiaria Minera del Norte (MINOSA) al pago de prestaciones adeudadas a ex trabajadores, las cuales se integrarán a la masa concursal.

El proceso se desarrolla ante el Juzgado Segundo de Distrito en Materia de Concursos Mercantiles, donde el síndico, Víctor Manuel Aguilera Gómez, debe administrar una compleja cartera de deudas. Según los datos judiciales, Cargill es acreedor por 12 mil 385 millones de pesos, mientras que Banco Afirme reclama 8 mil 309 millones, lo que en conjunto representa aproximadamente el 46 por ciento de la deuda total reconocida en el concurso mercantil.

La oposición de estos acreedores, que cuentan con garantías específicas sobre ciertos bienes, ha impedido que se concrete la subasta de activos, principal mecanismo previsto para generar recursos y comenzar a pagar a los más de 10 mil acreedores registrados. Ante este bloqueo, el juzgado a cargo habría otorgado un nuevo plazo, hasta el 27 de marzo, para establecer bases de subasta que puedan ser aceptadas por las partes y desbloquear el proceso.

En paralelo a esta disputa financiera, los expedientes 77/2023 y 19/2022 contienen sentencias firmes de tribunales laborales federales que reconocen el derecho de ex empleados al pago de prestaciones contractuales. Aunque se desconoce el número exacto de trabajadores beneficiados y el monto total de estas obligaciones, las sentencias se integran a la masa concursal y serán pagadas según el orden de prelación que establece la Ley de Concursos Mercantiles, donde los créditos laborales tienen alta prioridad, aunque detrás de los acreedores con garantías reales.

El caso de AHMSA, una de las siderúrgicas más importantes del país, ilustra las complejidades de un concurso mercantil de gran escala, donde confluyen intereses de grandes acreedores financieros, proveedores y una masa laboral que busca el pago de derechos adquiridos. El desenlace de la subasta y la capacidad para satisfacer las sentencias laborales dependerán de que el juzgado logre conciliar los intereses en pugna y reactivar la venta de activos en las próximas semanas.

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