Detienen a manifestantes en Cuba tras protestas por apagones y escasez de alimentos
Por Redacción
Morón, Cuba, 15 de marzo de 2026.- Al menos cinco personas fueron detenidas en la localidad cubana de Morón tras una noche de protestas motivadas por prolongados cortes de energía eléctrica y la aguda escasez de alimentos, según confirmó el medio oficial Invasor. Los manifestantes realizaron cacerolazos y utilizaron las linternas de sus teléfonos móviles para iluminar la oscuridad, en un acto que derivó en enfrentamientos con las autoridades y daños a la sede local del Partido Comunista de Cuba. El presidente Miguel Díaz-Canel reconoció que las quejas de la población son ‘comprensibles y legítimas’ pero advirtió de manera contundente que ‘para el vandalismo y la violencia no habrá impunidad’, en una declaración que refleja la delicada situación que vive la isla.
Testigos presenciales relataron que la protesta, ocurrida la noche del 14 de marzo, escaló hasta incluir el lanzamiento de piedras y el ingreso forzado a un inmueble, además de que se encendió una hoguera frente a la sede del Partido Comunista en la localidad. Algunas versiones de testigos señalaron que en la hoguera se quemaron símbolos asociados al gobierno, en una acción calificada como simbólica contra el sistema, aunque las autoridades se enfocaron en reportar los actos de vandalismo contra las instituciones. El Ministerio del Interior movilizó fuerzas para controlar la situación, aunque no se ha confirmado oficialmente si hubo disparos o el número exacto de heridos durante los incidentes.
La crisis energética y la falta de productos básicos han generado un malestar creciente en la población cubana, que enfrenta apagones diarios que se extienden por varias horas y dificultan la conservación de alimentos y el desarrollo de actividades cotidianas. La duración exacta y la causa específica de los cortes eléctricos en Morón no fueron detalladas por el gobierno, pero la acumulación de estas carencias parece haber sido el detonante directo de las protestas. La respuesta gubernamental incluyó, al día siguiente de los disturbios, la organización de un acto patriótico con militantes del Partido Comunista en el mismo lugar donde ocurrieron las manifestaciones, en un intento por mostrar control y apoyo oficial.
Las declaraciones del presidente Díaz-Canel encapsulan la postura del gobierno cubano ante el descontento social: un reconocimiento limitado de los problemas de la población combinado con una advertencia firme contra cualquier forma de disidencia que pueda ser catalogada como violenta. Esta dualidad ha sido una constante en el manejo de las protestas en la isla, donde el límite entre la protesta pacífica y el vandalismo often es definido por las autoridades de manera unilateral. La falta de información oficial detallada sobre el número total de detenidos, el estado de los mismos y los daños específicos en la sede partidista alimenta la desconfianza y opacidad que usualmente rodea estos incidentes.
El contexto político y social en Cuba sigue marcado por una severa crisis económica, agravada por las sanciones internacionales y problemas estructurales internos, que limita el acceso a combustible, medicinas y alimentos. Las protestas en Morón recuerdan los disturbios masivos de julio de 2021, que llevaron a centenares de detenciones y condenas penales, y muestran que el descontento popular persiste ante la falta de soluciones concretas a los problemas diarios. Analistas prevén que la presión social podría incrementarse si no se implementan medidas efectivas para paliar la crisis, en un escenario donde el gobierno mantiene su narrativa de enfrentar tanto las carencias como lo que califica como acciones desestabilizadoras impulsadas por intereses externos.














































